Hoy celebra la Iglesia Católica la festividad de la Visitación de la Stma. Virgen a su prima Sta. Isabel. Una celebración entrañable y que, con seguridad, podríamos calificarla como la Fiesta de la Alegría. Una fiesta en la que el relato evangélico nos muestra el efecto de las tres virtudes teologales, Fe, Esperanza y Caridad. La Fe: "Dichosa la que ha creído"; la Esperanza: "porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá"; y la Caridad, puesta de manifiesto en la presteza con la que María se puso en camino hacia la casa de Isabel que había concebido un hijo en su vejez -más fe y más esperanza-, y la atendió con solicitud hasta después del parto.
Es una fiesta de gran alegría en la que, el relato de cómo saltó de gozo San Juanito en el seno de su madre al oir el saludo de María, Purísimo Tabernáculo, nos lleva a considerar la presencia del Señor Sacramentado en todos los sagrarios del mundo.
Tras tantos años de escalofriante frivolidad, el pasaje evangélico de este día parece nos invita a reflexionar sobre el inmenso valor de lo que lleva en su vientre una mujer embarazada, desde el mismo instante de la concepción y cualesquiera fuesen las circunstancias en que fue engendrado : un tesoro, una vida irrepetible, un patrimonio de la humanidad, el Estado de bienestar, el régimen de pensiones y de seguridad social, ¡ nuestra supervivencia ! Y todavía más : Despues del Sagrario, me atrevo a afirmar, no hay nada más venerable en la tierra que el vientre de una mujer encinta.
En estos momentos de incertidumbre, en los que en todo el mundo se nos niega el pan y la sal, se hace necesario conservar la serenidad para evitar que cunda el pánico y el desaliento. Animados de la fe en el destino providencial de España, con la esperanza firme en la superación de la mayor crisis de la historia, vamos a poner en práctica la virtud de la caridad como única solución posible. No hay que dudarlo; el éxito está asegurado. Y no sólo por el sí podemos , sino porque ¡ Dios lo quiere !, y por consiguiente, podemos y debemos.
La operación consiste en poner en marcha un plan similar al que ya aplica el gobierno de la República Argentina desde hace más de dos años denominado "Asignación Universal por Hijo", y que trajo consigo un crecimiento económico del 9% en el ejercicio del pasado año. Aquí en España, la conjunción de la crisis de la construcción con la ausencia de consumidores, resultado de una eficaz política de contracepción y aborto, motivan sea el pueblo el que tome la iniciativa ante el inminente peligro de colapso. La medida, como ya quedó expuesta en artículos anteriores (18.07.11) ,
consiste en la "inyección en vena" de 600 euros por hijo y mes a todas las mujeres nacionales, a partir del tercero y hasta la mayoría de edad, comenzando por las que se encuentren en paro. Asímismo, las mujeres en estado de embarazo no deseado percibirían una ayuda por el mismo importe durante los nueve meses de gestación.
La subvención alcanzaría a 30.000 madres familia numerosa, tres veces más que en la actualidad, y a 102.222 mujeres en estado de embarazo no deseado.
Los fondos provendrían de la aportación de ¡ 2 euros al mes ! por cada uno de los españoles y depositados en los cepillos colocados al efecto en cada uno de los más de 23.000 templos de España, en las oficinas de la entidad colaboradora y en la cuenta abierta para tal fin. La recaudación, en teoría, sería de cien millones de euros al mes, es decir mil doscientos millones al año, ¡ el precio del rescate de España ! Y el reparto sería el siguiente : 30.000 madres a 1.800 euros/mes : 648 millones al año; 102.222 mujeres en embarazo no deseado a 600 euros/mes y durante nueve meses: 551.998.800 euros.
La convicción del éxito de tal medida y la firme determinación de llevarla a cabo traería de inmediato el resurgir de la economía. Cuanto antes la pongamos en marcha menos se resentirá el Estado de bienestar. La unidad de todos sus hijos, con independencia de credos e ideologías, es lo que hace fuerte a una nación, mucho más que su poderío militar.
La destrucción sistemática de millones de niños, engendrados en la irresponsabilidad y muertos en la indefensión, nos lleva al borde de la ruina pero -paradojas de la vida e ironías del destino- ahora serán los niños los que nos volverán a la prosperidad que siempre sigue a la expansión demográfica. Y más paradojas : el personal de los centros de exterminio, quebrada su empresa, buscaría ahora trabajo en las salas de partos de los hospitales. Donde abundó el pecado sobreabundó la gracia.
La España, hoy mofa y burla de la tierra, desangrada en los abortorios, privada de los hijos llamados a defenderla, zarandeada, expoliada y saqueada por propios y extraños que se aprovechan cobardemente de la situación por ellos provocada, volverá a ser la antaño respetada y situada a la cabeza del mundo industrializado.
El lamentable y tristemente célebre cuadro del abrazo, entre las risas y aplausos de sus camaradas, de las seis altas dignatarias celebrando la nueva Ley del aborto, y que yo titulo "Insensato alborozo", no será más que un amargo recuerdo digno de ocupar un lugar de honor en el Museo de la Memoria Histórica.
El siquiera pensar, como apuntan elegantes damiselas y sesudos varones vendedores de humo, que la actual situación puede mejorar, es un depropósito de la misma magnitud como pretender el triunfo de la arbitrariedad sobre el Derecho, de la mentira sobre la verdad, de la muerte sobre la vida.
Pero aún queda una medida más, que, junto a la arriba descrita, constituiría el reconocimiento y pública reparación del grave delito colectivo:la institución a perpetuidad del día 28 de Diciembre como de "Jornada Nacional de Expiación y Desagravio". Una leve penitencia, siempre desproporcionada con la gravedad de la culpa.
Después de tantos años de angustia y búsqueda desesperada de una solución para lo que ya se ha convertido en una espiral de locura, llega a mi memoria la estrofa de una antigua canción que resume todo cuanto antecede:
"Cuando el amor renace vuelve a cantar la vida, vuelve la fe perdida, todo tiene sentido otra vez".
Doscientos cincuenta millones de euros ha recuadado Cáritas el pasado año para dar de comer al hambriento y vestir al desnudo, fruto de las colectas llevadas a cabo los primeros domingos de cada mes entre los pocos que asisten a Misa -quizá el 8% de la población-, y los menos que ponen la cruz en la casilla correspondiente del impreso de declaración de la renta, el 34% de los declarantes. Pues si con tanta gente e instituciones en abierta hostilidad contra la Iglesia se recauda esa cantidad, cuánto no se percibiría con la adecuada publicidad que el estado de emergencia requiere.
El próximo domingo, 3 de Junio, es día mensual de Caridad. Donde quiera que me encuentre en España haré la aportación personal de 2 euros y por cada uno de los que de mí dependen, por los que no pueden hacerlo, y por los que, desgraciadamente, se nieguen a colaborar por razones que respeto.
31 de Mayo de 2012, festividad de la Visitación de María
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