Mientras me arreglaba para tan solemne celebración me vino a la mente la oportunidad de impartirle la bendición paterna, tal como hiciera con su hermano mayor en el Brompton Oratory de Londres, el 7 de agosto de 2011
Reuní a toda la familia en el salón, rogué al pequeño Rubén se arrodillase y, sentado sobre el mejor sillón de la casa, pronuncié sobre el benjamín las siguientes palabras :
" Que la Santísima Virgen, San José, los ángeles del cielo, Santa Mónica, el anciano San Simeón y todos los santos, te acompañen a recibir al Señor y Su gracia te asista todos los días de tu vida ".
A continuación signo su frente con agua bendita y deposito un beso sobre ella.

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