Los almogávares fueron unas tropas de choque de la Corona de Aragón, integradas por soldados oriundos de los valles pirenaicos que en el siglo XIII formaron parte de aquel ejército invencible que, terminada la reconquista dentro de sus fronteras peninsulares, llevó a cabo la expansión catalano-aragonesa en el Mediterráneo, incorporando a su corona los reinos de Sicilia y Nápoles, y los ducados de Atenas y Neopatria.
En las últimas elecciones autonómicas celebradas en Cataluña, el pasado 28 de noviembre, 92.331 ciudadanos, dignos herederos de aquellos bizarros soldados, utilizando como arma el único recurso legal y democrático para manifestar su repudio a la actual clase política, votaron en blanco, con el sobre vacío, demostrando, siete siglos después que sus antecesores, el mismo coraje y valor por aquellos esgrimido, sin claudicar ante el bochornoso y humillante reclamo de la publicidad política en su recurso a la pornografía, el erotismo, o al morbo de una ursulina en toalla de sauna.
De otra parte, los acuerdos de colaboración llevados a cabo desde el año 2001 entre el sultán de Marruecos y la Generalidad, acogiendo trabajadores a cambio de inversiones catalanas en su territorio, la regularización masiva de inmigrantes sin papeles, y el subsiguiente "efecto llamada", han dado como resultado que la población musulmana en Cataluña haya pasado desde los 30.000 de entonces a los más de 400.000 en la actualidad. No es difícil prever que, siguiendo el ritmo natural de crecimiento de las gentes de este credo, y sin necesidad de la entrada de nuevos contingentes, al cabo de veinte años su número se haya multiplicado hasta alcanzar la cifra de varios millones.
Conocidas las ansias secesionistas de algunos políticos, muchos de ellos catalanes conversos llegados de regiones limítrofes o lejanas tierras, cabe preguntarse de qué país piensan independizarse que no sea Marruecos. Y en segundo lugar, dada la generalidad de las normas, preguntarles si procederán con ellos coactivamente como actúan con los payos en tocante a los signos externos de su religión; si se permitirán burlas o parodias como aquel mamarracho y su cómplice -muy valientes, por cierto- con la corona de espinas; y si, igualmente, les van a prohibir rotulen sus establecimientos en caracteres árabes.
Veo que los acontecimientos se precipitarán y que, así como ahora el creciente e imparable número de musulmanes comienza a ser inquietante para los pseudo-cristianos, más pronto que tarde, éstos acabarán siendo un problema para los musulmanes. Esta será la culminación de la obra emprendida por la clase política, que para entonces ya habrán puesto a salvo sus personas y fortunas.
Como el sol se levanta por el Oriente y su luz va iluminando paulatinamente todas las tierras de España, así esperamos que el espíritu almogávar, encarnado en esos 92.331 votos en blanco, recorra la península desde cabo Creus a Finisterre y San Vicente, y al grito de ¡desperta ferro! nos inste a levantarnos y unirnos en su lucha para sacudir el yugo opresor de esta clase política, que nos esclaviza y adormece con el señuelo del lujo y la lujuria, en pos de los que insensatamente corremos cual reses bravas tras los cabestros, ignorantes de su trágico final.
Que el viento fresco de la tramontana se lleve a todos aquellos que, sin escrúpulos, han saqueado las arcas del Estado dejándonos sumidos en la más espantosa miseria, y al mismo tiempo nos infunda el seny necesario para saber elegir, como representantes, a las nuevas formaciones integradas por gentes dispuestas a servir a España desde la gratuidad, por el altísimo honor que ello significa, en imitación de aquellos caudillos almogávares, Rocafort, Entenza y Roger de Flor, y que junto con Ramón Llull, Juan Fivaller, Jaime Balmes, o Mossen Cinto Verdaguer, forjaron las glorias de Cataluña y de España.
josemigueltenreiro@gmail.com
En las últimas elecciones autonómicas celebradas en Cataluña, el pasado 28 de noviembre, 92.331 ciudadanos, dignos herederos de aquellos bizarros soldados, utilizando como arma el único recurso legal y democrático para manifestar su repudio a la actual clase política, votaron en blanco, con el sobre vacío, demostrando, siete siglos después que sus antecesores, el mismo coraje y valor por aquellos esgrimido, sin claudicar ante el bochornoso y humillante reclamo de la publicidad política en su recurso a la pornografía, el erotismo, o al morbo de una ursulina en toalla de sauna.
De otra parte, los acuerdos de colaboración llevados a cabo desde el año 2001 entre el sultán de Marruecos y la Generalidad, acogiendo trabajadores a cambio de inversiones catalanas en su territorio, la regularización masiva de inmigrantes sin papeles, y el subsiguiente "efecto llamada", han dado como resultado que la población musulmana en Cataluña haya pasado desde los 30.000 de entonces a los más de 400.000 en la actualidad. No es difícil prever que, siguiendo el ritmo natural de crecimiento de las gentes de este credo, y sin necesidad de la entrada de nuevos contingentes, al cabo de veinte años su número se haya multiplicado hasta alcanzar la cifra de varios millones.
Conocidas las ansias secesionistas de algunos políticos, muchos de ellos catalanes conversos llegados de regiones limítrofes o lejanas tierras, cabe preguntarse de qué país piensan independizarse que no sea Marruecos. Y en segundo lugar, dada la generalidad de las normas, preguntarles si procederán con ellos coactivamente como actúan con los payos en tocante a los signos externos de su religión; si se permitirán burlas o parodias como aquel mamarracho y su cómplice -muy valientes, por cierto- con la corona de espinas; y si, igualmente, les van a prohibir rotulen sus establecimientos en caracteres árabes.
Veo que los acontecimientos se precipitarán y que, así como ahora el creciente e imparable número de musulmanes comienza a ser inquietante para los pseudo-cristianos, más pronto que tarde, éstos acabarán siendo un problema para los musulmanes. Esta será la culminación de la obra emprendida por la clase política, que para entonces ya habrán puesto a salvo sus personas y fortunas.
Como el sol se levanta por el Oriente y su luz va iluminando paulatinamente todas las tierras de España, así esperamos que el espíritu almogávar, encarnado en esos 92.331 votos en blanco, recorra la península desde cabo Creus a Finisterre y San Vicente, y al grito de ¡desperta ferro! nos inste a levantarnos y unirnos en su lucha para sacudir el yugo opresor de esta clase política, que nos esclaviza y adormece con el señuelo del lujo y la lujuria, en pos de los que insensatamente corremos cual reses bravas tras los cabestros, ignorantes de su trágico final.
Que el viento fresco de la tramontana se lleve a todos aquellos que, sin escrúpulos, han saqueado las arcas del Estado dejándonos sumidos en la más espantosa miseria, y al mismo tiempo nos infunda el seny necesario para saber elegir, como representantes, a las nuevas formaciones integradas por gentes dispuestas a servir a España desde la gratuidad, por el altísimo honor que ello significa, en imitación de aquellos caudillos almogávares, Rocafort, Entenza y Roger de Flor, y que junto con Ramón Llull, Juan Fivaller, Jaime Balmes, o Mossen Cinto Verdaguer, forjaron las glorias de Cataluña y de España.
josemigueltenreiro@gmail.com
6 comentarios:
Llevo unos buenos años ya pensando: si los que hablamos castellano y profesamos la fe católica nos vamos de Cataluña, ¿acabará siendo musulmana? ¿Creen realemtne que con su filosofía de la Alianza de Civilizaciones lograrán librarse del yugo musulmán? ¡Ja! Haría falta un milagro...
La invasión musulmana en Cataluña, es política iniciada en la época de Pujol para que la inmigración no fuese de origen hispano, por lo tanto anulado el idioma español, al árabe se le enseña directamente el catalán.
Hace falta por lo tanto cambiar el sistema, para que los que estamos descontentos con él, podamos decir algo, aparte del voto en blanco, que por otro lado, no sé sí realmente es eficaz.
Un abrazo José Miguel.
Los nacionalistas nunca aprenden. ¿Cuántas veces en la historia los catalanes, queriéndose separar de España, se refugiaron en los franceses?,... Cuando vieron cómo les trataban y cómo les obligaban a aprender el francés, prohibiéndoles hablar en catalán, volvía el pueblo catalán gritando:
“Visca el rei d’Espanya y moren els traidors!”
http://nacionalismo.blogs.com/byebyespain/2007/11/la-verdadera-hi.html
Ahora, la casta nacionalista catalana ha apostado por los musulmanes, para separarse de España. Han olvido como Almanzor arrasó completamente Barcelona, el año 985 D.C. http://www.arteguias.com/biografia/almanzor.htm
¿A quién pedirán ayuda cuando los musulmanes sean la población mayoritaria en Cataluña y les obliguen a aprender a los de origen occidental que aún queden en Cataluña, su lengua y costumbres, como a arrodillarse tres veces al día ante Alá?
Como es ya bien sabido,… “El pueblo que olvida los errores de su historia, está condenado a repetirlos”.
Si alguien quiere más información sobre la traición de los gobernantes catalanes del pasado, aquí hay un blog interesante.
http://elprincipatdecatalunya.blogspot.com/2009/12/1640-guerra-con-francia-los-segadores-y.html
Muy estimados Maite, Anónimo y Fernan :
Muchas gracias por vuestros inestimables comentarios a mi modesto artículo. No obstante, y a mayor abundamiento, deseo añadir algunos datos sobre el referendum del Estatuto de Autonomía de Cataluña, de 18.06.06, obtenidos igualmente de la red, y en los que aparecen :
Censo : 5.202.291 votantes
Participación : 2.570.478 (49,41%)
Abstención : 2.631.813 (50,59%)
Votan sí : 1.882.650 (36,2%)
Votan no : 528.721 (20,76%)
En blanco: 136.061 (15.34%)
Nulos : 23.046 ( 0.90%)
A la vista de los datos anteriores, y al margen de otras consideraciones, cabe ya preguntarse ¿por qué es válida una consulta popular con una participación inferior al 50% del censo?, y ¿a santo de qué el parecer de una minoría que representa al 36,2% prevalece sobre la inmensa mayoría del 63,8% que abstuvo, se opuso, votó en blanco, o nulo ?
Todo esto me recuerda a la actuación de los mismos listillos de la otrora católica Irlanda, ahora en bancarrota, que llevando a referendum -porque así les convenía- la despenalización del aborto, como saliese rechazada por el pueblo, transcurrido un tiempo durante el que se afanan en la siembra del vicio de la lujuria, vuelven de nuevo a la carga hasta que obtienen el resultado buscado.
Un fuerte abrazo y Feliz Año Nuevo,
España se ha convertido en el Primer país de "acogida" de marroquíes, vas por algunos barrios de las grandes ciudades españolas y te parece estar en el zoco de Tetuan , con la diferencia de que en el Zoco de Tetuan los moros están en su salsa, están en su pais con sus costumbres, sus leyes, sus historias su mugre y sus gendarmes y en España pretenden traérselas a cuestas sin importarles un rábano los habitantes del lugar
A veces creo que voy a ver un borriquito con un viejecito encima y el Balak Balak tipico.
Bien, quedamos que en España hay millones de moros y gracias a Pujol una buena cantidad se han instalado en Cataluña, destrozándola por completo y a eso se ha llegado porque CIU prefirió darle preferencia a la inmigración mmarroqui a que se instalaran españoles de otras regiones en Cataluña, tal es el odio a lo español que tenia Pujol y tiene Ciu que han preferido que Cataluña se llene de Islamistas antes que de gentes de Teruel o Cadiz por poner un ejemplo.
En el pecado tienen la penitencia
Que se los coman con patatas
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