El señor Rajoy lidera desde hace cinco años el partido conservador más numeroso de Europa, con más de setecientos mil militantes y diez millones de votantes que representan a la derecha española católica y tradicional, pero sus dos derrotas consecutivas en la elecciones generales, los múltiples casos de corrupción protagonizados por distintos cargos de su militancia, y el bochornoso espectáculo ofrecido estos días por el control, ya no se sabe muy bien, si de Caja Madrid o del mismo aparato del partido, ponen en duda su capacidad para guiar a esta formación hasta una victoria en las urnas. A lo anterior hay que añadir su ausencia de carisma, de garbo, y hasta de una más que deseable retranca gallega para enfrentarse con éxito a su oponente, el actual jefe del Gobierno.
La escasa diferencia de sólo 3,3 puntos que separa a ambas formaciones políticas, a pesar de la grave situación que atravesamos y de las negras previsiones de organismos internacionales tales como la Comisión Europea, que nos auguran una tasa de paro en el año 2012 del 20 %, es decir de más de cinco millones de personas sin trabajo, nos lleva a considerar que tanto el número de militantes como de fieles votantes (Oh Dios, que buen vasallo ...!), no crece en la misma proporción que el deterioro de la situación económica y laboral. La principal causa de este desfase creo que obedece a la falta de sintonía entre el Comité ejecutivo nacional y los fervientes electores. Éstos, es bien sabido, representan a un amplio sector de la sociedad de carácter conservador, constituido sobre los principios fundamentales de fe religiosa y Monarquía. Pero el proferir algunos altos dignatarios afirmaciones tales como, que van a misa los domingos si tienen tiempo, o que consideran un coñazo el tener que asistir al desfile del Día de las Fuerzas Armadas, es una evidente demostracion de incoherencia con los principios de la inmensa mayoría de la formación que lideran. Sus tibias manifestaciones y su falta de contundencia y rotundidad en este sentido hacen pensar que, o no comulgan con los ideales de sus seguidores o temen ser descalificados por sus oponentes. De todos modos, parecen ignorar de que un gran número de los que les han votado lo han hecho, - precisamente por las razones apuntadas -, tapándose la nariz, decantándose por la opción más proxima a sus convicciones.
Pero todavía hay más : la ausencia de una postura firme en lo referente a la defensa del derecho a la vida desde el primer instante de la concepción. Tal circunstancia representa para muchos, entre ellos el que esto dice, un handicap insuperable que nos obliga a votar en blanco, con el sobre vacío, pero lleno de solidaridad con los no nacidos, sacrificados en aras de un hedonismo jamás denunciado por esta formación política.Nuestra actual situación económica, al borde mismo de la quiebra, requiere la presencia de una persona de carácter excepcional; de una Agustina de Aragón, o de una María Pita que al grito de ¡quien tenga honra que me siga!, aglutine a todas las fuerzas políticas y sociales, y superando todo lo que hasta ahora nos dividía y mermaba nuestras energías, nos lleve a la búsqueda de una rápida y eficaz salida a esta crisis que padecemos, aun a costa de duros sacrificios. El Partido Popular, en cuyas filas militan gentes altamente cualificadas y con brillantes expedientes académicos, lamentablemente y hoy por hoy, no cuenta en su Comité ejecutivo nacional con una persona de tal carisma y convicciones.
10 comentarios:
En las filas de la militancia esta es la estrategia: ser (perdón por la palabra)un lameculos de primera categoría con lo que es indiferente el expediente y cualificación del militante de turno; o, a parte de expediente tener 4 estómagos como las vacas, para tragar carretas de los incompetentes que muy posiblemente te rodeen. Y si sales airoso, es posible que te ganes a un puñado que te apoyen. No es muy alentador, pero la política de partidos de este país así lo quiere.
Lo de "peregrina"... viene de estar aquí, allí y no pertenecer a más sitio que a este mundo que nos ha tocado. En cualquier parte puedes sentirte desplazado y acogido. Supongo que la actitud crea el resultado.
Preciosa Coruña. Viví allí hasta los 16 años. Recibe un saludo muy cordial.
RANITA :
Muchas gracias por tu comentario. Convendrás conmigo en que el problema está en que los políticos se han hecho profesionales en lugar de vocacionales. Sólo buscan hacerse ricos en el mínimo de tiempo.
Yo pienso que los cargos electos tienen que ser gratuitos, por el honor de servir al Estado y no considerando a éste como un botín.
No te olvides de La Coruña; verdaderamente es preciosa, aun pasada por agua.
Afectuosamente,
Los políticos al uso; entren todos y ságase el que pueda; tienen un primordial y fundamental objetivo: "Primun vivere (de la política), deinde servire".
En cuestión de sus emolumentos todos están de completo acuerdo; incluso estiman, muchos de ellos, que deberían estar mejor retribuídos.
Se colige, por tanto, que, en una inmensa mayoría de casos, esos políticos no van hacia la política con vocación de servicio al interés general o bien común, sino de servirse del cargo para su propio beneficio.
Ahora bien; esas cosas, salvo un cambio drástico y radical de la política al uso, no van cambiar en gran manera y tenemos lo que tenemos; o sea "no hay más cera que la que arde".
Por ello, hemos de rendirnos a la evidencia de lo que el sistema democrático nos oferta, y, dentro de ese marco, optar por "mal menor". Y, desde luego, si queremos mantener la Democracia ("es el sistema menos malo de los conocidos" -que dijera Churchill-), hemos de votar a aquellos que nos ofrezcan algo mejor que lo que tenemos (al menos en España), aunque no sea lo ideal. En este caso, el PP, no es lo ideal (sinvergüenzas y corruptos hay en todo sitio, políticamente hablando), pero me parece (salvo error u omisión) que el PSOE supera con creces el PP en esas lides.
Si se opta por no votar a nadie: ¿ Será peor el remedio que la enfermedad ?. O estaremos propiciando y promocionando a algún otro partido, como el de Rosa Díez, que, en rigor, es tan nefasto como el PSOE.
Y, en último término,se estará promocionando la extinción del sistema democrático, para auspiciar una dictadura.
El horizonte me lo ponen aún peor si cabe.
Sra. Wilson :
Muchísimas gracias por su comentario que me sorpendió, y muy gratamente, dado el tiempo transcurrido desde la publicación del artículo, no esperando ya, sinceramente, que nadie se molestase a leer mis escritos pasados.
Me parece muy acertado su análisis sobre la situación política en España, que demuestra usted conocer bien. Pero dada la situación de deterioro moral y económico a la hemos llegado, perdido ya todo, incluso el honor, y con el islam "ad portas", pienso que debemos dar la espalda a la clase política actual y votar en blanco tantas veces como seamos convocados hasta conseguir, como la tramontana, limpiar el horizonte.
¿Qué peores cosas nos van acontecer?
Mientras tengamos Fe nada nos va a ocurrir. Dios es providente y cuida amorosamente de quienes, considerándole Padre, se esfuerzan en cumplir sus Santos Mandamientos.
Necesitamos un partido con un programa que, basado en el legado de nuestros antepasados, nos lleve a superar definitivamente la ancestral división de las dos Españas, atizada ahora por intereses inconfesables.
Grandes han sido los crímenes y grande será sin duda el castigo si la soberbia nos impide la expiación con corazón contrito y humillado. Mas no temamos :"omnia in bonum", para los que aman a Dios todo transcurre para bien.
Reciba un saludo muy crdial.
Siento discrepar de usted, en el sentido de que es excesivamente providencialista :" A Dios rogando y con el mazo dando" que dice el refrán.Hay que actuar coherente y responsablemente.
Por tanto, más que aguardar a que Dios, providente y misericordioso, nos arregle las cosas cuando ya las hayamos destrozado; habría que plantearse mi tesis del "mal menor". Pues en política nada es perfecto ni lo será nunca, sino perfectible. Y, por tanto, si hemos de hallarnos en un marco y una línea democrática, hemos de apoyar a quien o a quienes representan esa línea.
La libertad es un valor; lo que no hay que confundir con el libertinaje.
No seamos tan ilusos de creer que las cosas se arreglan milagrosamente o por ensalmo.
Hemos de votar, sí. Y ello es obligación de un ciudadano responsable y de un cristiano que se precie. Pero al mejor que, en este caso -e insisto-, será siempre el menos malo.
Sra. Wilson :
A Dios rogando ... Estoy totalmente de acuerdo. Las batallas del Puente Milvio y Clavijo hubo que librarlas, no se ganaron con poner la Cruz en los estandartes o con la esperanza de que la presencia del apostol Santiago ahuyentase al enemigo. Pero en ambos casos se combatió con Fe, más que eso, por la Fe, algo de lo que ahora carecemos y nos priva, por consiguiente, del resorte moral necesario para llevar a cabo con éxito cualquier empresa.
Sinceramente, yo con esta gente no me embarco.
Le saludo muy cordialmente,
P.D. No sé si ha tenido acceso a mi artículo de 1 de Noviembre pasado : "28 de Diciembre, Jornada Nacional .." Por ahí van los tiros, y le aseguro que confío más en la fervorosa oración de una sola persona que de todo un formidable ejército de impíos con sus bélicos aparatos.
Mi querido amigo/a: Es usted un teórico admirable y brillante. Pero cuando no hay más mimbres que los existentes, hay que operar con ellos de la mejor forma posible.
El lema benedictino es -lo sabe por supuesto- "Ora et labora".
Pues bien, si, por ejemplo, en Galicia solo lloviera y no se adornase y cultivase el paisaje o se plantasen árboles, arbustos y coníferas diversas;por más fe que se tuviese, el paisaje sería distinto a como es.
No me divague, señor/ra. Tengo la sensación de que, quizá con su mejor buena voluntad, se pierde en la inmensidad de lo teórico.
Su condición de marino, le debe hacer doblemente cauteloso para capear los temporales.
Pero el buen timonel es el que coge el rumbo de la nave y, al propio tiempo reza, sí, pero sin dejar por ello de asir el timón hasta conseguir arribar a buen puerto. Y de eso de trata. Navegar por el Támesis no es lo mismo que hacerlo, con mar gruesa, por la costa de la muerte o por Finisterre.
Cordiales saludos.
Sra. Wilson :
Muchas gracias por sus manifestaciones de afecto y admiración.
Espero seguir leyendo sus comentarios que, aun cuando en parte discrepantes, estoy seguro de la absoluta coincidencia en el fin perseguido.
Le saludo muy cordialmente.
La verdad es que personalmente jamás he creído en la democracia. Ya lo decía un tío mío: ¿Un acto democrático? La muerte de Cristo.
Y también que un pueblo tiene el gobierno que se merece. Es lo que estamos padeciendo y por eso ahora hay carta blanca para matar... Pues bueno, es lo que hay.
Yo espero como aquel niño que permanecía tranquilo en aquel barco que se hundía,seguro porque su padre era el capitán. Dejemos que Cristo reine, es lo único que nos puede salvar.
Gracias.
ANONIMO :
No pierda usted la esperanza. Todavía queda gente piadosa que será la levadura que haga fermentar tanta masa de perezosos adormilados.
Efectivamente, estoy con usted : Dejemos que Cristo reine en nuestras vidas y así colaboraremos con Él en la pronta realización de Su promesa: "Reinaré en España y con más veneración que en otras partes".
Muchas gracias por leer y comentar mi blog.
Afectuosamente,
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