sábado, 28 de junio de 2014

SER O NO SER

Dos naciones han tenido una notable influencia en nuestro devenir histórico de los últimos cien años : los EE.UU de América y la Rusia Soviética. No fueron ajenos los gobiernos de entonces, por debilidad o connivencia, a las catástrofes tan dolorosas que habríamos de padecer.
La debilidad del gobierno liberal de Sagasta habría de propiciar la desigual guerra Hispano-Americana de 1898 en la que unos EE.UU, con una escuadra precipitada y subrepticiamente adquirida,  nos arrebatarían las islas de Cuba y Puerto Rico en el Caribe, y las Filipinas y Guam en el Pacífico, y supondría para el vencedor los sólidos cimientos de su, hasta ahora,  poder hegemónico.
La connivencia del gobierno socialista de Largo Caballero pretendió hacer de España una nación satélite de la Unión Soviética a cuya capital hizo trasladar, en los primeros meses de guerra civil, 510 toneladas del oro de las cajas fuertes del Banco de España, previamente descerrajadas, y cuyo valor neto a día de hoy sobrepasaría los doce mil millones de euros.
Pocos años después, en febrero de 1945, vemos a los líderes de estas dos naciones junto con el premier británico posando en aquella histórica fotografía durante la conferencia de Yalta, en la actual Crimea rusa. En esta reunión, complementada con la de Postdam,  en el mes de julio del mismo año, las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial se repartirían Europa y, probablemente, el mundo.
Finalizado el enfrentamiento bélico comenzó la Guerra Fría entre los dos bloques, en apariencia irreconciliables, capitalismo y comunismo, creando cada uno de ellos sus respectivas alianzas defensivas : la OTAN  y el Pacto de Varsovia. Tras el referéndum de 1986, España quedó adherida a la Alianza Atlántica con la explícita exclusión de nuestras ciudades africanas de Ceuta y Melilla.
Caído el Muro de Berlín en 1989 y disuelto dos años tarde el Pacto de Varsovia, no por ello desapareció la OTAN que, bien al contario, fue reforzada, hasta ahora,  con doce países antes integrantes de la órbita soviética y con la instalación en varios de ellos del sistema de defensa antimisiles. Es de advertir que desde sus fundación, en 1949, la OTAN tiene su cuartel general en Bruselas, la misma capital institucional de la Unión Europea.
Pese a las apariencias, no existe un antagonismo entre los citados bloques; lejos de ello, nos hallamos ante una profunda compenetración entre ambos sistemas. La supuesta oposición entre el capitalismo y el comunismo es una de las falsas identidades con que se presentan en la vida internacional. Tantas veces como la Unión Soviética se ha visto en dificultades, los países capitalistas han corrido en su ayuda. No solamente le han salvado de los golpes del Ejército alemán, sino que le han permitido conquistar la Europa oriental y  dieron  su beneplácito para el aplastamiento de la revolución húngara o la invasión de Checoslovaquia. 
Los hechos han demostrado que todo ha sido una fingida hostilidad para aterrorizar al resto del mundo y someterlo a su tiranía. No hace falta ser un agudo observador para darse cuenta que su símbolo común es la estrella de cinco puntas o pentalfa, de la que ya hemos hablado : la que figura junto a la hoz y el martillo en la bandera comunista; la blanca, cincuenta veces repetida en la enseña norteamericana; la misma que corona el sólido e inquietante edificio en lo alto de la City londinense, rodeado de tiendas en cuyos escaparates se exhiben mandiles y otros ornamentos masónicos; y la misma que, en dorado círculo, conforma el estandarte de la Unión Europea.
Todavía hay una segunda e importante característica que comparten estos dos pseudo-bloques : la manifiesta hostilidad hacia el cristianismo y en particular hacia la Iglesia Católica.
Ambos han evolucionado adaptándose a los tiempos pero, en absoluto, han renunciado un instante a su idea de apoderarse del mundo e imponer su dictadura basada en el terror ilimitado. Cuando el comunismo marxista parece que declina cede la alternativa al neopaganismo.  Pero tal metamorfosis está en perfecta coherencia con el fin que persigue el Nuevo Orden de reducir drásticamente la población mundial hasta una cuarta parte de la actual.
Si el comunismo marxista basó su estrategia en la eliminación masiva de ciudadanos, deportaciones y hambrunas en los países donde se había asentado, el neopaganismo lleva a cabo una purga de población todavía más eficaz mediante el aborto, la eutanasia y el suicidio inducido.
Con tales antecedentes, ¿ quién se atreve a asegurar que tanto las dos guerras mundiales  -con millones de jóvenes muertos-, como los genocidios en  Africa y Asia, no han sido provocadas y planificadas por esta gente, al igual que el actual rebrote de enfermedades infantiles que se consideraban ya erradicadas, junto a la ausencia o escasez de las oportunas vacunas ?  ¿ Y qué decir del sida, el ébola, los alimentos transgénicos, o la ideología de género ?
En el orden político-religioso el cambio también ha sido radical. De la sangrienta persecución de los cristianos y la destrucción de sus templos, imágenes e iconos  en los tiempos del terror rojo, se ha pasado a la destrucción de la fe a partir de la sistemática corrupción moral. Y este es precisamente el punto de convergencia entre  los dos bloques en apariencia contrarios pero, en realidad, dos puntas de un mismo iceberg. Todo a partir de aquí encaja perfectamente como piezas de un complicado puzle.
Iglesia Católica y familia son los dos firmes obstáculos con los que se encuentra el enemigo en su arrollador avance globalizador.
Algo ha tenido que suceder para que,  el humo de Satanás que había entrado en la Iglesia, y que Pablo VI denunciaba, de repente se esfuma; los lobos que acosaban a Benedicto XVI y forzaron su renuncia, vuelven a su guarida; y el imprescindible papamóvil es relegado al parque vaticano o destinado al desguace sin ulterior transformación.   ¡Qué extraño y alarmante resulta todo esto !
Desactivada la Iglesia, subvertida desde el interior, con particular virulencia se ataca a la familia a fin de disolverla. Destruyendo a la familia  se destruye a la sociedad y, por consiguiente, al Estado, quedando expedito el camino para la absorción de la masa de individuos resultante por otro poder supranacional.
Iglesia y familia subsisten ahora como desperdigados oasis en medio del inmenso desierto hostil del paganismo y laicismo.
Para apoderarse de una nación es necesario primero arrebatarle el alma. Y en efecto, bien parece que siete demonios con los siete vicios capitales se hayan adueñado de la antes próspera y feliz España, pues a donde quiera que uno mira no percibe sino avaricia desmedida, soberbia, lujuria y, en general, todas las demás miserias humanas con los amargos frutos de ellas derivados.
Sin líderes ni referentes morales el pueblo camina descarriado alejándose de la senda que conduce al reino de Cristo: de verdad y de vida, de justicia, de amor y de paz. ¡ No queremos que reine sobre nosotros !  afirman gozosos  mientras marchan, insensatos, tras las obras y  pompas  del príncipe de este mundo hacia su feudo de mentira, de iniquidad, de odio, y de muerte.
Recurriendo al fraude y al engaño tratan de integrarnos en una entidad supranacional, con la pérdida de nuestra soberanía, y reducido el país a una de las tantas regiones de una Europa extraña y apóstata que reniega de sus raíces cristianas y borra de su Constitución la más mínima alusión a ellas. Una sociedad que ignora a Dios, principio y fin de todas las cosas, es ya por naturaleza una empresa extravagante e imposible.  
El espíritu de la hermosa  Eurídice tras ser mordida  por una serpiente fue arrebatado al inframundo para permanecer allí eternamente. Su esposo Orfeo, con súplicas y cantos,  consiguió de los dioses el insólito favor de ir a su encuentro y regresar con ella a la vida. Sólo en el último instante la precipitación y la duda harían que la perdiera para siempre.
Curioso resulta constatar como hace dos mil quinientos años ya se tenía conciencia de la inmortalidad del alma,  de la eternidad, y del carácter omnipotente de la oración.
Conviene hacer aquí una breve alusión al aborto, oferta estrella de todas las ideologías y también, cómo no, de la Unión Europea que lo exhibe como siniestra bandera para atraer a su órbita a las incautas naciones del entorno. No es casualidad que sea Ucrania, país que ahora se desangra en lucha fratricida, el origen del grupo de mujeres que, impúdica e impunemente, alteran el orden en los parlamentos o profanan iglesias y actos religiosos con sus reivindicaciones  abortistas.
La mujer que haya interrumpido su embarazo, independientemente de sus creencias y circunstancias, tiene la absoluta convicción de que traspasado el umbral de la muerte, en ese mismo instante, para bien o para mal, se encontrará con su hijo que, tal como Orfeo con su amada, no habrá dejado de implorar por ella anhelando abrazarla. La mitología lo canta y la Escritura lo confirma : Bienaventurados los que mueren en el Señor porque sus obras les acompañan. Apocalipsis, 14,13
Y en efecto, Dios nos ha puesto en este mundo para ser felices y, por lo tanto, todo lo que viene de Dios es bueno: la enfermedad y la muerte, los infortunios y calamidades, y las situaciones más desesperadas. Todo es bueno porque todo es para bien. Hasta el castigo por habernos alejado de Él. ¡Oh felix culpa !  La única excepción es la contumaz perseverancia en el pecado.
Los que corrompen los jóvenes, disuelven las familias, y fomentan el aborto, no buscan la felicidad de las gentes ni su bienestar económico sino que actúan como agentes del mal.
Aun así, un  entusiasta europeísta, filósofo, y fundador de una asociación política conservadora, manifestó recientemente que  "los españoles no tenemos derecho a impedir la disolución de España y su absorción por la Unión Europea".
De otro filósofo, Ortega y Gasset, -referencia obligada para todos los eruditos que del mundo han sido- es la siguiente cita de su famoso libro La España invertebrada : "La historia de la decadencia de una nación  es la historia de una vasta desintegración".
Pero verdaderamente elocuentes son las palabras de Vladimir Putin, presidente de Rusia, sucesor del zar rojo de Yalta y hoy demonizado por los antaño cómplices de aquel : " Un mundo unipolar y estandarizado no requiere Estados soberanos: requiere vasallos. En un sentido histórico, esto equivale al reniego de la propia identidad, a la diversidad del mundo donada por Dios ".
 Una nueva vuelta de tuerca en el mismo sentido sería el cambio de huso horario, que ya se planifica. Más de sesenta millones de turistas que nos visitan demuestra las óptimas condiciones naturales en las que vivimos, garantía de la mayor esperanza de vida del planeta. Los europeos acuden a España por necesidad vital; para desestresarse, y aparte, si procede, para lucrarse de un sinfín de atenciones sanitarias de las que carecen en su país o les resultan más onerosas. De lo anterior se desprende que lo procedente no es, en modo alguno, europeizar España sino españolizar Europa. No se trata de más euro y más Europa sino, en todo caso, de más euro y más España. La autoestima baja y la dignidad por los suelos.
Por último una referencia a la situación estratégica de España, adelantada hacia América y puente hacia el Africa, que provocó sucesivas ansias de conquista a través de la historia logrando sacudir, uno tras otro, a todos sus invasores. La fortaleza de una nación radica más en la unidad de todos sus hijos que en su poderío militar. Pero la fe religiosa que antes nos unía ahora flaquea o casi se reduce a sólo un  20 por ciento de la población; muy poca levadura para fermentar tanta masa. Los efectos son evidentes y confirman la sentencia de Ortega : tras la decadencia, la desintegración. Varias regiones secesionistas ya estudian separase de España, que si no es para integrarse con más celeridad en Europa será para quedarse al pairo como los buques sin gobierno.
Al otro extremo de Europa se levanta pujante la Gran Rusia que, tras más de setenta años de tiranía, ha logrado sacudir el yugo comunista. Pocos pueblos  en la tierra han sufrido con tanta intensidad los horrores y la arbitrariedad de la dictadura soviética, pero a pesar de ello, y a diferencia de España, no han perdido la fe. Noventa millones de cristianos, ortodoxos y católicos, han mantenido vivo y unido el espíritu nacional que se manifiesta en actos multitudinarios, como el pasado 1º de Mayo en la antigua Plaza Roja de Moscú, con vivas a su actual líder y gritos de ¡Orgullosos de nuestro país !
Apuntaba arriba como al tiempo se iban incorporando a la UE países de la antigua Unión Soviética, se van integrando en la Alianza Atlántica, estrechando el círculo en torno a Rusia desde el Mar Báltico al Mar Negro, sin  apenas margen de maniobra para su armada, recluida tras los estrechos de Dinamarca, el Bósforo y los Dardanelos.
Lo que ha tenido que ocurrir para que se haya roto aquel contubernio de Yalta es que el actual presidente ruso no comulgue con el espíritu globalicionista de la troika, palabra, además, de rancio abolengo soviético.
Un tratado de amistad y cooperación hispano-rusa había de traer múltiples beneficios para ambas naciones y para el mundo. La España hoy infravalorada por propios y extraños recobraría su histórico vigor apoyada en tan sólido aliado. Su espíritu cristiano templado en el fuego de la represión e influenciado por la doctrina de San Ignacio de Antioquía y San Juan Crisóstomo, le han hecho merecedor del título de Reserva espiritual de Oriente. Tan sólo por esta circunstancia ya debemos aproximarnos al pueblo ruso por ser el único capaz de rescatar el alma de España del inframundo donde ahora se halla.
Recíprocamente, nosotros le ofreceríamos nuestras playas de sol y nuestros puertos en franquía. El intercambio comercial resucitaría las líneas marítimas a través del Mediterráneo y el Atlántico Sur hacia Hispanoamérica. Los astilleros por cuyas gradas se han deslizado los buques más grandes del mundo y ahora crían malvas a la espera de los floteles, limosna de los hermanos mejicanos y que no acaban de llegar, recobrarían la actividad y el esplendor de las antiguas botaduras.
Una nueva era se abriría para España y para el mundo, en especial para los países del Africa negra e Hispanoamérica, ante el asombro del burdel de Europa enfrascada en sus sucios manejos de corrupción, eutanasia y aborto.  ¡ Allá muevan feroz guerra !
 
En la  festividad del Perpetuo Socorro y solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús : King of kings and Lord of lords et cuius regni non erit finis.  Aleluya, aleluya.
 

jueves, 6 de marzo de 2014

EL GRITO DE AFRICA


En la madrugada del pasado 3 de octubre naufragaba frente a la costa de la isla italiana de Lampedusa una embarcación abarrotada de inmigrantes subsaharianos de los que 366, entre los que se encontraban adolescentes y mujeres embarazadas, perecieron ahogados. Más de quinientos infelices habían embarcado tres días antes en el puerto libio de Misurata a bordo de un viejo pesquero, estibados como reses, y previo pago a los mafiosos porteadores de un altísimo pasaje. Las desdichadas mujeres, por el mero hecho de serlo, habrían, además, de satisfacer con su cuerpo el doble peaje que impone la arbitrariedad de los asesinos.
 
La magnitud de la tragedia, imposible de ocultar, obligó a las autoridades italianas y de la UE a organizar una parodia de funeral de Estado en el puerto de Agrigento, Sicilia, bien lejos del lugar del naufragio, al que han asistido con cara de circunstancias e indumentaria a juego, pero sin tomar ninguna resolución al efecto. Desgraciadamente, pocos días más tarde, se registraba otro naufragio con el resultado esta vez de 34 muertos.
 
El contingente de inmigrantes procedía en su mayoría de Eritrea y Somalia, países del llamado Cuerno de  África, de donde huyen del hambre y persecución política. En busca del pan y la libertad, peregrinan durante miles de kilómetros por los desiertos de Eritrea y Libia para , en la última etapa, arriesgarse a perecer ahogados en las aguas del Canal de Sicilia o desangrados en las cortantes alambradas de Ceuta y Melilla. Las estadísticas oficiales registran la cifra de más de 8.000 muertos desde 1.990.
 
Atrincherados en sus confortables despachos y enfrascados en el diseño de lo que en breve sean los Estados Unidos de Europa, los jerarcas de la troika y sus dóciles lacayos optan por ignorar el enorme drama que afecta a la inmensa mayoría de los habitantes del Africa negra o subsahariana.
 
Y en efecto, parecen desconocer el gigantesco expolio de población y riqueza al que, durante siglos, han sido sometidos los naturales de aquella región por el inevitable hombre blanco. Creo que es imposible imaginar siquiera, el dolor, la sangre y las lágrimas allí vertidas por los pobres negros, cogidos a lazo, quemadas sus aldeas y cosechas, y conducidos a los campos de trabajo en el continente americano. La isla de Gorea en Senegal; el puerto de Benguela, en Angola; o la isla de Zanzíbar en el Océano Indico son mudos testigos de los horrores padecidos por más de veinticinco millones de personas de color que allí fueron embarcadas con rumbo para ellos desconocido. Si añadimos a esto  los muertos en las refriegas,  los asesinados por haber enfermado tras la forzosa leva, o ahogados en naufragios durante la travesía, completaremos el cuadro más espantoso, inhumano y cruel jamás pintado.
 
Es verdad que no todos los blancos actuaron de manera tan salvaje. La novelista norteamericana Harriet B. Stowe ha sabido plasmar la maldad e inmoralidad de la esclavitud en su libro  La Cabaña del Tío Tom, novela que había de influir decisivamente en la cruenta Guerra de Secesión que se cobró seiscientos mil muertos durante los cuatro años de lucha, 1861-65. Cinco días después de la derrota de los esclavistas, el presidente Lincoln moriría asesinado por un fanático sudista.
 
Mientras en tierras americanas  son sometidos a la dura cadena y al látigo de los capataces, sus tierras de origen eran expoliadas de todas las riquezas del subsuelo, talados sus bosques de maderas preciosas, y esquilmados de pesca sus ricos caladeros. Ahora, reducidos a la más absoluta indigencia, las naciones que antes les saquearon y se repartieron arbitrariamente sus territorios, lejos de intentar reparar el daño causado, les despiden cual perros rabiosos cuando llaman a sus puertas. Incapaces de buscar entre todas alguna fórmula que atenúe su triste destino, basan su estrategia en blindar más eficazmente sus fronteras e impedir que se acerquen a sus costas para que se mueran en el desierto o en aguas internacionales donde nadie les vea. O también, que sus respectivos Gobiernos títeres les impidan la salida;  les diezmen las guerras genocidas deliberadamente promovidas, o el sida, allí introducido para tal fin.
 
Cuando escribo este capítulo otro luctuoso suceso ha tenido lugar en nuestro mar territorial. Al menos quince personas de raza negra, entre ellas una mujer, todos ellos menores de treinta años, perecieron ahogados frente a la playa ceutí de El Tarajal, en presencia de las fuerzas de la Guardia Civil que, desgraciadamente, nada han podido hacer para socorrerles.
 
Mal saben los infelices qué hay detrás de la puerta donde llaman. ¡ Qué van a esperar de una sociedad que mata a sus propios hijos en gestación ! El gigantesco holocausto de la raza negra sólo es comparable en número y crueldad al de los bebés abortados en el vientre de sus madres del Primer Mundo, los que, en trágico paralelismo con los siervos negros, tampoco son considerados seres humanos - al menos durante las trece primeras semanas de gestación-  como así lo aseguraba una ex-miembra del Gobierno de España para sonrojo de generaciones futuras.
 
Las ayudas de los que durante siglos han ejercido el dominio explotador sobre los pueblos del Africa tropical y austral se reducen a poco más  que al suministro de leche en polvo, queso de barra y condones, sobre todo estos últimos. El sida, sin duda difundido por aquéllos, es después de la hambruna el mayor azote de la población, en especial en la República de Sudáfrica y Lesoto donde el porcentaje de las personas infectadas alcanza el 50% en las zonas urbanas.
 
Un nación díscola, Uganda, -la Perla del Africa-, se atrevió a desafiar a los sabios y entendidos y aplicó por su cuenta la estrategia contra el sida denominada ABC, cuyas siglas corresponden a la abstinencia, fidelidad (be faithful) y condones, si fallan los anteriores presupuestos. La fórmula magistral redujo el número de afectados del 45 al 5%. Pero el éxito de la medida no fue del agrado de las organizaciones internacionales, y mayormente en la actualidad cuando, en nueva vuelta de tuerca, su Gobierno prohíbe el vestirse de manera indecorosa, y persigue gravemente a la pornografía y otras desviaciones. Y aun por encima, la tasa de natalidad creció hasta 6,7 hijos por mujer, para quebradero de cabeza de los que planifican reducir la población de Africa  a sólo una plantilla de mantenimiento.
 
Oleadas de inmigrantes procedentes de Somalia, Eritrea, Senegal o Camerún, tratan todos los días de entrar en el espacio vedado de la Unión Europea en busca de un trabajo  miserable con el que auxiliar a su familia desesperada en sus países de origen. Pero ya conocemos el remedio de los actuales jerarcas, pagados de sí mismos : ignorarlos y tomar eficaces medidas para que se mueran antes de llegar a las puertas de su feudo y, a ser posible, sin que trascienda a la opinión pública. Es así como tratan de subsanar los errores y horrores del pasado lejano y próximo.
 
El hecho de que los poderes supranacionales respondan con la más fría indiferencia a tan gravísimo problema, no nos exime a los demás de poner en práctica el mandato imperativo del Señor, vigente en todas las épocas : " Dadle vosotros de comer " (Lc 9,13) porque, en efecto, aquella abrumadora muchedumbre se sació con sólo los cinco panes y los dos peces que los seguidores del Maestro habían logrado reunir.
 
El África negra ejerce sobre el resto de los humanos un atractivo irresistible por las bellezas naturales que todavía conserva pese a la rapacidad de los colonizadores europeos. La inmensa franja desértica  del Sahara no parece sino haber sido colocada por la Naturaleza para preservarla de los depredadores del Norte. Los Montes Drakensberg,  el Kilimanjaro, los grandes lagos, las fuentes del Nilo, los animales de la sabana, los bosques tropicales, el desierto de Kalahari, la placidez del Atlántico Sur, el intenso azul del Indico,  y la diversidad de sus pueblos, hacen de esta zona de la Tierra el más grande jardín para solaz y disfrute de todos los hombres. Pero lejos de haber sido declarada en su conjunto Patrimonio de la Humanidad la hemos convertido en amargo valle de lágrimas.
 
Toda nación que lleva en su seno una injusticia grave y no reparada tiene en sí misma los elementos de una convulsión. Imposible desagraviar o resarcir el gigantesco daño causado durante tantos siglos a una raza sensible e indefensa. La injusticia infinita no puede ser reparada más que con amor infinito. Todo ello excede nuestras limitaciones pero, en compensación, hemos de actuar con la mayor diligencia. Debemos esforzarnos en procurarles un medio de trabajo digno que, dado lo expuesto, no ha de ser otro que la promoción del turismo rural en sus lugares de origen, prestándole una ayuda generosa para su infraestructura, cursos de formación, y publicidad. No tendrán que volver a caminar miles de millas por áridos caminos en busca de un puñado de monedas, y después de haber perdido en la travesía a parte de su familia o amigos. ¿ Quién no ve un drama detrás de cada subsahariano con el que nos cruzamos ?
 
Hay que invertir la marcha de los acontecimientos y cambiar la faz de la tierra. Si hasta ahora hemos viajado a países explotadores, saturados de burdeles y pornografía, y con los museos llenos de rapiñas, de aquí en adelante nuestro destino será el Africa austral y tropical para gozar de la Naturaleza y de la compañía de sus gentes.
 
Solamente España, con su cultura de fines y espíritu generoso, puede llevar a cabo esta titánica labor tal como la realizó en Hispanoamérica en las mismas fechas en las que los depredadores del Norte saqueaban el Africa negra y fijaban al tobillo de sus moradores el BlackBerry  de la servidumbre . Para ello ha de sacudir primero el yugo de su esclavitud moral, de efectos tanto o más desastrosos que la esclavitud física.
 
El ejemplo de cómo se cazan los monos en las selvas tropicales resulta aquí sumamente oportuno y esclarecedor. El animal introduce su mano por la escueta abertura practicada en el rígido cesto, pero una vez aprehendido el arroz que sirve de cebo, su puño cerrado no podrá salir, quedando el mono a merced de sus captores. Podría zafarse fácilmente soltando la presa, pero la Naturaleza le ha dotado de instinto pero no de inteligencia.  Y así le gritaríamos de estar en sus inmediaciones : ¡Suelta el arroz macaco de caca ! ¡ Abre la mano y huye !
 
Sumidos en el foso de los condenados, hoy somos,  como el mono del ejemplo, totalmente incapaces de sobreponernos a nuestras miserias, que no son otras que la lujuria y afines, hábilmente excitadas y estimuladas por los explotadores, y que nos imposibilitan para recuperar la libertad perdida. Y mientras tanto sufrimos doble despojo: por los agentes de fuera, que nos imponen más y más reformas a fin de empobrecernos y dividirnos, y por los de dentro que, conocedores de lo que se avecina, se aprovechan cobardemente para saquear y evadir todo lo posible amparándose en una corrupción  generalizada.
 
¡ Qué hace España sentada en la reunión de los cínicos e impíos que fundamentan el progreso en el aborto de sus hijos, la prostitución de las jóvenes, la eutanasia de los ancianos, y en el asesinato  de los niños enfermos !  ¡ Qué futuro le aguarda a un inmenso burdel si no es el ser devorado por el fuego purificador, tal vez procedente del Este ! Espero que para entonces África  empiece en los Pirineos.
 
Muchos serán los que, aun pese a estas evidencias, desprecien la Libertad nacida de la Verdad, y corran insensatos tras los cánticos de las sirenas que les prometen la liberté del meublé y la forniqué. Su destino será el mismo que el del joven disoluto del Evangelio : vivir emporcados en la porca miseria, alimentarse de las tasadas algarrobas, y compartir el lecho con los lechones. Los actuales flautistas no dejarán de animarles mostrándoles un futuro esperanzador en el que no faltarán las fiestas, el futbol y la fornicación,  junto al resto de los pigs.
 
¡ No hay ninguna crisis ni depresión económica; todo es producto de sus maquinaciones, y todo es superable de un día para otro y de la noche a la mañana !  Bajo el epígrafe "La empresa doméstica", de 7 de octubre pasado, ha quedado desarrollada la única fórmula que una vez puesta en práctica ha de traer, ya desde el momento de ser anunciada, espectaculares beneficios para España y para los pueblos que en ella cifran su esperanza.
http://elocasodeoccidente.blogspot.com.es/2013/10/la-empresa-domestica.html
 
¡ Cuántas cosas grandes dependen de la determinación de un pueblo unido ! En el punto más meridional de España, en la isla de las Palomas, allí se levantará el monumento a los "Mártires de la Libertad de todos los tiempos y razas". Sus dimensiones colosales y los destellos de su luz, que sustituirán a los del actual faro, lo harán perceptible muchas millas mar adentro. Desde este mismo instante, como después desde el templo de su pedestal, se elevarán hacia el cielo continuas plegarias por los tan injusta e inhumanamente tratados, junto con sus hermanos pequeños, los niños abortados. 
 
 "Acógelos misericordioso en tu seno,
 redimidos con la sangre gloriosa de Nuestro Señor Jesucristo derramada en la Cruz,
 y purificados con el agua que brotó de su divino costado, abierto con la lanza".
 
¡Levantaos, alzad la cabeza, se acerca vuestra liberación !
 
 En La Coruña, a 6 de Marzo de 2014
 
 

martes, 24 de diciembre de 2013

CRONICA DE "SPARNIA"

 
En los primeros días del pasado mes de octubre, y durante una sesión plenaria de las Cortes, un grupo de tres jóvenes mujeres que seguían la sesión desde la tribuna de invitados, súbitamente se despojan de sus camisetas y, al aire el busto bello, vociferan el slogan escrito sobre su cuerpo : ¡ el aborto es sagrado !

Los ujieres y personal de seguridad tratan de expulsar a las alborotadoras desasiéndolas de las barandillas y columnas a las que se habían aferrado. La lucha es desigual, deliberadamente buscada, entre unos varones uniformados o trajeados y la superioridad moral de las que se saben desnudas frente al mundo. Desde el hemiciclo los diputados contemplan, entre risas y aplausos, el inesperado espectáculo que no hubiese sido tal de poder contar con la expeditiva intervención de un cuerpo especial femenino de seguridad del que aquí se carece.

Las tres jóvenes protagonistas militan, al parecer, en un batallón internacional feminista, cuyos jefes varones  las reclutan entre las voluntarias que superen un riguroso examen de calidad corporal para que, más que escapadas del cuadro de Delacroix -La libertad guiando al pueblo- parezcan llegadas de la isla de Milos.

Para encontrar un precedente inmediato hay que remontarse ochenta años atrás. Eran las mujeres milicianas que, con uniforme negro ribeteado en rojo y gorro cuartelero, desfilaban arma al hombro por las calles de la capital. Pero su grito de guerra - ¡hijos sí, maridos no ! -  difería de medio a medio del de sus actuales camaradas depredadoras.

Hace dos mil años el rey Herodes celebraba con gran pompa la fiesta de su aniversario. A los postres y, como número especial, bailó la joven Salomé hija de la mujer con la que el rey vivía en concubinato. La danza sensual agradó tanto al monarca y a los invitados que aquél, en un arrebato de pasión, y bajo juramento, le ofreció la mitad de su reino. Y es seguro que todo se lo hubiese entregado si esa fuese la voluntad de la joven. Pero, tal como ahora, las pretensiones de quien se hallaba entre bastidores eran bien distintas y, humanamente, más modestas. Tras el último velo y sobre el cuerpo semidesnudo de la ragazza aparecía escrita su petición : la cabeza de Juan el Bautista. Y, en efecto, en breves momentos, la cabeza del hombre que molestaba porque decía cosas políticamente incorrectas, rodó en el cepo de la prisión del palacio y en bandeja de plata le  fue entregada a la joven.
 
Y así fue como la frivolidad de un monarca y la astucia de una mujer malvada, utilizando el reclamo de una joven, acabaron con la vida del Precursor, el más grande de los nacidos de mujer; el mismo que en su sexto mes de gestación exultó de gozo en el seno de su madre ante el saludo de la Santísima Virgen, portentosamente encinta desde aquel  mismo instante en el que aceptó ser la madre  de quien es  Señor y dador de vida.
 
Pero algunas mujeres de esta época decadente, como si quisieran acelerar el fin de la Humanidad, lejos de reclamar la vida para sus hijos    proclaman que lo sagrado es precisamente darles muerte y liberarse de su incómoda compañía y pesado lastre. Siguen, sin querer, los planes urdidos por viejos carcamales, e íntimamente relacionados con la ya larguísima depresión que todo el mundo padece y a la que nadie planta cara.  
 
Días más tarde de aquel perturbador incidente se celebró la anual parada militar, coñazo de desfile para aquel siniestro personaje cuyas palabras certifican por sí solas su auténtica catadura moral. El evento quedó en gran parte deslucido por las escasas tropas participantes, y la gente prefirió acercarse a admirar el grupo escultórico que lucía en lo alto de la escalinata del palacio de las Cortes: Tres jóvenes mujeres puestas en pie, sin chales en los pechos, sostenían, alzados los brazos, el nuevo lema de Sparnia : "Libertad, Igualdad y Frivolidad". Al pie del monumento figuraba la siguiente información con su moraleja : Fundido con los cañones tomados al enemigo. ¡ Haz el amor y no la guerra !
 
Es bien sabido que la utilización de ragazzas  para fines inconfesables ha sido una tentación a la que han sucumbido personajes tristemente célebres a lo largo de la Historia, las más de las veces con funestas consecuencias tanto para los burladores como  para quienes a ellos ligaron su suerte. Bien recientes y cercanos están los casos de il cavaliere y su compatriota il capitano;  el uno conduciendo a su próspero país a la ruina y el otro al buque de su mando -orgullo de la flota- al fatal escollo con la pérdida, además, de una treintena de pasajeros. En Sparnia se sufren los mismos efectos aunque, por imperativo de la edad, ya no sean ragazzas sino  damas,  de alta cuna y de baja cama.
 
Como contrapunto se hace obligado citar el caso de Santa Agueda, noble siciliana de singular belleza y, a pesar de ello, cristiana, que a los veintiún años prefirió el martirio de ver cortados sus pechos a ceder a las veleidades del gobernador Quintiliano, y renegar de su fe. Seguidamente aún habría de ser arrojada a un lecho de brasas encendidas, donde pereció en el año 251. Su recuerdo, también con los nombres  de Agata y Gadea, ha perdurado hasta nuestros días en multitud de templos a ella dedicados entre los que se cuenta la famosa iglesia de Burgos donde tuvo lugar el regio juramento.  Zurbarán la inmortalizó en un lienzo  en el que aparece portando en argentina bandeja sus amputados senos virginales.
 
El próximo día 28 una Sparnia desangrada, anémica y sin defensas, llorará a sus hijos no natos y a sus mujeres que rehúsan o abominan de ser madres al mismo tiempo que, paradójicamente, se afanan en formarse y exigir pleno empleo  ¡ sin consumidores ! Tal vez se aproxime la hora del campo, hasta ahora abandonado y falto de brazos, y con ello la venganza de la Naturaleza.
 
No es aventurado asegurar que, al final, será un pelotón de mujeres del temple de Santa Gadea, madres de hijosdalgo, las que salven la civilización. Las que, quemando su vida en silencioso holocausto, sean la levadura que fermente la masa de los tan ignorantes como para desconocer estas verdades tan elementales y de Derecho Natural; tan insensatos como para pensar que tamaños crímenes han de quedar impunes; y tan necios como para conducirse con la seguridad de que el actual estado de locura prevalecerá indefinidamente sobre la razón.

lunes, 7 de octubre de 2013

LA EMPRESA DOMESTICA


El Gobierno presenta estos días ante el Congreso el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para 2014. Como dato sobresaliente aparece que la suma de las partidas para pensiones, transferencias a otras administraciones, intereses de la deuda y prestaciones para el desempleo representan el 70% del total, quedando el 30% restante para los trece ministerios del Gobierno y Servicios de carácter general. Verdaderamente preocupante son los  36.590 millones de intereses de la deuda publica que superan por sí solos el presupuesto para todos los ministerios.
 
Es el reflejo de una situación de penuria económica progresiva que, siempre agravada, se viene repitiendo desde décadas. Ríos de tinta vertidos y año tras año de intenso parloteo desde tribunas públicas y tertulias radiofónicas y televisivas, sin que nadie apunte una posible solución. Como una burla  para los sufridos contribuyentes, los síntomas de mejora siempre quedan relegados para el último trimestre del año siguiente al del pronóstico.  Ayer me dijiste que hoy, hoy me dices que mañana . . . .
 
La repetida cantinela del vivíamos por encima de nuestras posibilidades se escucha reiteradamente tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Pero la realidad es bien distinta. La gente trabajaba y, por consiguiente, tenía unas legítimas  expectativas de futuro : compraba casa, muebles y coche, colaborando así a la buena marcha del comercio y la industria. Lo que nunca nadie pensó es que se iban a quedar sin trabajo todos los miembros de la familia.
 
La verdadera causa hay que buscarla en la hasta ahora clase política, amoral y sin sentimiento de culpa, que durante decenios ha llevado a cabo un saqueo sistemático del país mediante toda suerte de maquinaciones y obras faraónicas sin utilidad ni justificación alguna, pero que han sido la coartada para la puesta en práctica del principio por ellos acuñado : no hay obra sin comisión, y sin comisión no hay obra.
 
Una tupida maraña tejida con astucia les lleva a conducirse en la mayoría de los casos con absoluta impunidad y a perpetuarse en sus cargos. La banca nacional, exhausta por la desastrosa gestión de los políticos sentados a las mesas de sus consejos, precisó de un rescate de cien mil millones de euros concedidos por la Unión Europea. Los prestamistas reclaman el principal y los intereses que nuestros administradores, vía drásticas medidas impositivas, obtienen de los contribuyentes bien ajenos, desde luego, al latrocinio, saqueo y evasión del dinero defraudado. Las consecuencias son de todos conocidos: sin dinero no hay ventas, sin ventas no hay producción y sin producción no hay trabajo. Todo lo demás son castillos en el aire con nubes de algodón. ¡ A santo de qué se va a producir ese milagro económico que invierta el signo de los acontecimientos ! Mientras perdure la infección es imposible que descienda la fiebre.
 
La verdadera y única solución  está en refundar de nuevo la sociedad sobre el sólido pilar de la familia hoy en franca decadencia y en peligro de extinción. Lo saben muy bien todas aquellas personas obligadas a recurrir a sus mayores, residentes en asilos y geriátricos,  para que, retornando a casa, les ayuden a sobrevivir con su pensión. Y todo ello sin que nadie se lo hubiese ordenado, ni sugerido, ni tan siquiera insinuado. La necesidad obliga a pensar.
 
La anterior medida por nadie apuntada, y nunca comentada, es eficaz pero pasajera : dura en tanto y en cuanto no fallezcan los ancianos, y  no está exenta de duros trabajos y sacrificios. Pero, sin pretenderlo, hemos descubierto la empresa doméstica cuya filosofía podemos aplicar, con resultado más duradero, a todos los hogares pobres o empobrecidos que críen hijos, pues el sobreesfuerzo y los desvelos que su cuidado conlleva han de ser reconocidos y sufragados por la sociedad que de ellos se lucra, y sin los cuales no tendría futuro. Ellos son la caña de pescar, a que alude el proverbio, con la que hemos de dotar a los hoy desfavorecidos para el mantenimiento del Estado de bienestar.
 
No se puede sostener un país como España -el más rico del mundo a pesar de los saqueos- a base de limosnas. La pobreza está para ser erradicada y no perpetuada. No son de recibo, por tanto, los proyectos de crear un fondo de mil millones de euros  -como recomienda el representante de los socialistas- para ayudar a los pobres que lo seguirán siendo, o los cuatro mil millones que propone el líder de Comisiones Obreras para dotar con 425 euros mensuales a todas las personas sin recursos  ¡mientras dure esta situación de crisis! La caridad tiene que ser operativa, solidaria e inteligente para que redunde en beneficio de todos.
 
Las familias españolas que al menos tengan tres hijos menores de 27 años han de percibir de la comunidad una ayuda mensual de 600 euros por hijo, es decir, un mínimo garantizado de 1.800 euros. Las consecuencias inmediatas  -todas favorables- serían las siguientes : dejar libre un puesto de trabajo, o salirse de las filas del paro, o emplear en su casa un trabajador que le ayudase en su tarea si las circunstancias familiares lo requiriesen. La posible aportación económica del otro progenitor llevaría a esa familia a salir de la pobreza y pasar a engrosar la clase media cuya existencia tanto preocupa a personas interesadas en esto no ocurra. ¿Acaso no le rechinan los dientes a ciertos personajes europeos cuando denuncian que el 80% de los españoles son propietarios de sus casas, justo al contrario de los súbditos de sus respectivos países ?
 
El costo de esta operación que supondría la puesta en marcha de 160.000 empresas domésticas y beneficiaría a 480.000 menores de 27 años, sería de 3.456 millones de euros, sensiblemente inferior a la propuesta por el camarada comunista sin otro resultado que reducirnos a un estado de pobreza sostenible similar a la Cuba de los Castro, o a la Venezuela bolivariana.
 
Es absolutamente necesario poner en marcha la ahora aherrojada maquinaria de la industria y el comercio, y eso no se puede llevar a cabo sin la incorporación de nuevos consumidores. Es un grave deber de justicia social: los niños que ahora visten con los harapos que la caridad les hace llegar, lo harán dignamente con las prendas adquiridas con nuestra aportación, y de la industria española cuyo código de barras, como ya saben, comienza por los números 84. ¡Rechacemos las demás !
 
No es una quimera lo que aquí se expone ni tampoco una idea original. Es una medida que ya se aplica desde hace muchos lustros en las naciones más adelantadas de Europa por donde a nuestros políticos les gusta tanto españolear, pero sin reparar en esta circunstancia que tantos beneficios nos traería y tanta angustia y tanto dolor nos hubiese ahorrado.
 
Una asociación surgida espontáneamente del pueblo solidario y la colaboración de una o varias entidades bancarias, habrán de llevar a la práctica esta medida que sí dejará asombrado al mundo y será ejemplo para tantas naciones que, hoy como España, se debaten entre la vida y la muerte.
 
La ayuda, como queda indicado, alcanzará a las familias españolas con hijos hasta los 18 años si trabajan, -porque trabajarán- o hasta los 27 si estudian. El hablar de subvenciones a jóvenes emprendedores a base de créditos a cuenta del contribuyente no es más que una nueva falacia. En las actuales circunstancias es imposible establecerse para tratar de fabricar o vender nada salvo lo imprescindible para subsistir : agua y pan, o tal vez ataúdes de cartón piedra apilables y reciclables.
 
Los 5.965.400  parados con los que comenzábamos el presente año, el 27% de la población activa, es una cifra imposible de asumir para cualquier sistema económico.
 
 La empresa doméstica, ahí está la solución genuinamente española. No hay otra alternativa; no puede haberla: la muerte o la vida.
 
En Bilbao, a 7 de Octubre de 2013, festividad de Nuestra Señora del Rosario.

viernes, 4 de octubre de 2013

ORACION POR LOS NIÑOS ABORTADOS



 "Dios Padre celestial, te encomendamos las almas  de los niños hoy abortados
a cuyos cuerpos en gestación les hemos arrebatado violentamente la vida
que con tu poder e infinito amor les habías infundido.
Acógeles misericordioso en tu seno, redimidos con la sangre gloriosa
de Nuestro Señor Jesucristo derramada en la cruz, y purificados con el agua
que brotó de su divino costado, abierto con la lanza.
Ya en el paraíso, con los ángeles, los santos, y los Niños Inocentes de
Belén, dígnate aceptar su santa intercesión por todos nosotros y en especial
por sus madres junto a quienes anhelan gozar eternamente de tu gloria.  Amén."

José Miguel Tenreiro

En La Coruña, a 4 de Octubre de 2013, festividad de San Francisco

josemigueltenreiro@gmail.com
http://elocasodeoccidente.blogspot.com/

domingo, 7 de julio de 2013

MORITURI


Un médico  de Filadelfia, EE.UU. puede ser condenado a la pena de muerte por el asesinato de al menos cuatro bebés que habiendo nacido vivos tras sendos abortos fallidos, fueron a continuación degollados por el propio doctor o sus ayudantes.
Uno de los bebés, cuya fotografía ilustra el presente artículo, tenía casi treinta semanas y, al aparecer, estaba plenamente desarrollado. Su madre embarazada había acudido a la clínica con  el firme propósito de desembarazarse .Y en efecto, aunque el bebé  sobrevivió  a las prácticas abortivas, su suerte estaba echada: nada más abrir los ojos a este mondo cane  ya le aguardaba la puntilla del matarife.  
Demenciales aparecen también los hechos analizados jurídicamente : no serían constitutivos de delito si la muerte de los bebés se hubiese llevado a cabo en el útero de la madre o en el mismo canal del parto. Sólo unos pocos centímetros separan la impunidad del cadalso. Recuerdo a este respecto un reportaje publicado en la revista Época  y efectuado por unas jóvenes periodistas que relataban los precios y condiciones de los supuestos de aborto en las clínicas visitadas en alguna ciudad de España. A la pregunta de cómo se procedía en el caso de que la mujer se encontrase en el noveno mes de gestación, la respuesta fue terminante : " se le provoca el parto por inducción y cuando salga la cabeza se le perfora la nuca con unas tijeras ". Ya vemos que el método homicida es el mismo a ambos lados del Atlántico.  ¡Nosotras parimos, nosotras decidimos !
A la vista  de la imagen, que reproduce sólo una muestra de lo que ha llegado a ser el máximo exponente de la crueldad humana, el invocar o mencionar  Derechos Humanos, Derechos del Niño, Derecho a la Infancia, Día del niño maltratado, . . . . . . no parece sino una burla y una macabra ironía.
Inútil cerrar los ojos, volver la cara o pasar la página ante esta ignominiosa realidad, vergüenza de la raza humana, que se repite en el mundo millones de veces cada año, y a la que España colabora - ¡Tu quoque . . . ! - con la cifra de ciento veinte mil vidas inocentes.
A vueltas andamos estos días con una nueva reforma de la ley que autoriza el aniquilamiento de seres concebidos y  no nacidos. Si absolutamente nadie puede devolverles la vida una vez violentamente arrebatada, ¿ cómo arrogarse tan gigantesca e infinita atribución ? Aberrante y monstruoso resulta por ello hablar de supuestos y casos en los que se decide  la vida o muerte de un ser indefenso, aun en estado embrionario. Ni la religiosa violada por la chusma, ni la joven estuprada, ni cualquier otra agresión sexual,  alteración psíquica en el concebido, o peligro de muerte para la embarazada, justificarán  jamás la destrucción del ser que, por milagro del cielo, en su vientre se encarnó . No existe sobre la tierra nadie con autoridad para  aprobar, o dispensar siquiera, tan abominable crimen.
Si  educar a la mujer es educar hombres y levantar pueblos hemos de entender, en sentido contrario, que cuando la mujer se corrompe la sociedad se envilece. El panorama desolador  de miseria moral y ruina económica que contemplamos a nuestro alrededor, allí tiene su origen. Y es mofarse del pueblo el someterlo a graves sufrimientos y rigurosas medidas de austeridad a sabiendas de su ineficacia, al tiempo que, año tras año, triunfal y reiteradamente, se anuncian brotes verdes, salidas del túnel, y creación de empleo neto  que, según lo esperado, nunca tendrá lugar.  Mientras perdure la infección es imposible que descienda la fiebre.
Confirman estas palabras las manifestaciones del obispo de Alcalá de Henares, Mons. Reig Pla , quien el pasado mes de abril afirmaba en una entrevista televisiva, que organizaciones internacionales, entre ellas la ONU, la UNESCO, el Banco Mundial, la Federación Internacional de Planificación Familiar  están empeñadas en la disminución de la población. Que grandes poderosos financian esos proyectos y que por tanto, no podemos ir ingenuamente ante una batalla que está con muchos dólares pagada. " Todos ellos,  ha precisado, hacen que muchas veces la mujer se vea abocada al aborto pero dentro de un sistema que, como dice Juan Pablo II en la Evangelium Vitae, no es ocasional sino que está científicamente pensado y sistemáticamente establecido como una conjura contra la vida donde están todos aliados."
Sin desconocer lo hasta ahora manifestado, todavía hay gente que, por simpleza, ignorancia o ambas cosas a la vez, cifran todas sus esperanzas en la derogación de la ley del aborto, y así lo exigen con júbilo en multitudinarias manifestaciones.
Ya vemos cuales son los verdaderos designios de  los poderosos y de sus dóciles subordinados. Pero aún así, considerando el estado actual de la sociedad, corrompida y envilecida, una sociedad de machos y hembras siempre en celo, es desde todo punto de vista imposible evitar que se produzcan embarazos no deseados y, por consiguiente, abortos.
Si la magnitud de las catástrofes, ya sean bélicas o naturales, se califica por el número de víctimas ocasionadas, incluidas mujeres y niños,  nos hallamos sin duda ante el mayor desastre que ha conocido la humanidad. El exterminio selectivo de millones de niñas en China y en la India, y el aborto indiscriminado en el mundo occidental, no tiene parangón con el número de muertes ocasionadas por todas las guerras, epidemias y terremotos  acaecidos desde que el mundo es mundo.
¿ Es que acaso, después de la Crucifixión de Cristo han cometido los hombres crimen más abominable que el aniquilamiento sistemático de criaturas inocentes, cuyo gigantesco número sólo Dios conoce, inmolados en el altar de la diosa lujuria ?
Los niños de Belén fueron arrebatados violentamente de los brazos de sus madres para ser allí degollados, pero los mártires de éstos últimos días son conducidos por sus propias madres a los campos de exterminio o de experimentación. Y todo ello ante el inexplicable y desconcertante silencio de la iglesia oficial.
¡ Dónde están los valedores de estos niños ! Sus postreros y agonizantes gritos son ahogados en un diabólico mutismo que se extiende desde la cátedra al púlpito y apenas hallan eco en una sociedad de escasa sensibilidad y sobrada de sensiblería.
No cabe mayor ganancia para Satanás y sus hijos.
Quienes quieran verdaderamente correr en su auxilio han de hacerlo simultáneamente desde dos frentes : el sobrenatural y el material.
Dada la magnitud de la tragedia parece increíble se celebre una sola Misa en el mundo en la que, con absoluta prioridad sobre los santos, las almas del Purgatorio o los fieles difuntos, no se haga mención expresa de los niños en ese día inmolados y de sus madres desventuradas, que no saben lo que hacen. Son hijos de Dios, chispa de su Amor y templos de su Espíritu, por quien han sido creados para su mayor gloria y que nosotros, en acto de indescriptible locura, frustramos sus planes aun cuando sólo sea eventualísimamente. ¿ Dónde están sus restos para que podamos venerarlos ? ¿ Cuándo se celebrará el día 28 de Diciembre como de Jornada Mundial de Expiación y Desagravio ? ¿ Hasta cuándo, Señor, Santo, Verdadero, no juzgarás y vengarás nuestra sangre en los que moran sobre la tierra ? Ap 6, 10
A todos ellos podemos administrarle el Bautismo de deseo, imponerles el nombre de nuestra elección, y gozar desde ese mismo instante de su santa intercesión.
Y así  procederemos a lo largo del día con cuantas oraciones recemos, que siempre serán pocas, en desagravio por las docenas de años de injustificable olvido.
Quienes así no lo hagan, una vez advertidos, consideren se convierten en cooperadores del mal; y que todas sus obras por piadosas y meritorias que sean, por falta de rectitud de intención, quedan desvirtuadas.
 Mención especial han de merecer sus madres que, víctimas de esta sociedad cínica y envilecida que ni las acoge ni ayuda pero las corrompe y explota, y que, sin saber lo que hacen, destruyen al ser destinado para tesoro de su vida, alivio de sus penas, ayuda en su ancianidad, y cierre  sus ojos tras el último suspiro.  
En el orden material se trata de comprar sus vidas pagando a sus madres, que los repudian, la generosa ayuda de 600 euros por cada mes de gestación. Es una medida que escandaliza a fariseos sensibleros incapaces de buscar otro medio alternativo fuera de la derogación de la ley del aborto y la clausura de las clínicas. ¿ Qué hacemos con 120.000 mujeres  conducidas a una situación límite en medio de este perro mundo ? No existe otra solución que pagar, precisamente  con la misma moneda con la que, frívolamente,  las hemos corrompido desde niñas, y con la seguridad, además, de que en ello nos va la vida y la hacienda.
No se me escapa que es una medida que se presta al fraude y al chantaje; estamos en el país de los pillos y los granujas. La vida no puede esperar.
No prestemos atención al miserable recurso de que "antes" también abortaban, unas en Londres y otras en abortorios clandestinos. A estas alturas lo sabemos casi todo. En efecto, así era. Pero lo que se silencia con malicia es que en la mayoría de los casos las mujeres procedían así para ocultar su deshonra. En un sociedad deshonrada y deshonrosa ya no hay nada que ocultar; por el contrario miramos  con simpatía e inmensa alegría a las mujeres de vientre gestante que no dudan en desafiar  las duras condiciones que les imponen los enemigos de la vida.
San Pedro Nolasco fue el fundador, hacia el año 1218, de la Orden de la Merced en la catedral románica de Barcelona, para redimir a los cristianos cautivos en las ciudades de la costa africana. A él se unió poco más tarde el también catalán San Ramón Nonato, llamado así por haber sido extraído con vida del vientre de su madre muerta. Bajo el patrocinio de la Virgen Blanca y con la divisa de "Doy mi vida a cambio de tu libertad" llevaron a cabo la redención de miles de cautivos en poder de los berberiscos. Bajo el mismo patrocinio y mayor celo, si cabe,  hemos de proceder para redimir a los niños cautivos en el seno materno convertido por nuestra maldad en corredor de la muerte. " Doy mi vida para salvar la tuya ." Ese será nuestro lema, y no las cursiladas que vemos por ahí, cuando no de clara inspiración satánica, y de nulo resultado según las previsiones de los depredadores.
Hay que organizarse, fundar una asociación o instar la colaboración de la Familia Mercedaria, y llevar a cabo una cuestación en todo el territorio nacional. Todos estamos involucrados. ¡ Cuántos niños habrán de morir mientras abandonamos nuestra maldita comodidad y nos ponemos en marcha ! Centremos nuestras fuerzas dispersas haciendo propósito desde ahora mismo de no contestar, difundir, ni emitir, ni tan siquiera leer ningún mensaje que no esté directamente encaminado a salvar a los niños que van a morir en el vientre sus madres. Todo lo demás no vale nada.
La sangre de Jesucristo ha sido derramada para nuestra salvación. La de estos mártires inocentes caerá sobre nosotros y sobre nuestros hijos para juicio y condenación.
 
 

martes, 14 de mayo de 2013

LA IGLESIA Y LOS POBRES


 La pobreza es la ausencia de los recursos necesarios para satisfacer las mínimas necesidades físicas o psíquicas y la imposibilidad de acceder a ellos. A la pobreza se oponen la avaricia, la codicia y la soberbia, pero  no así  la riqueza, en tanto y en cuanto es compatible con el desprendimiento de los bienes que se poseen. Para donar algo primero hay que ser propietario de ello, pues es bien cierto que nadie da lo que no tiene. 
La Caridad unida al amor destierra para siempre la pobreza y el dolor psíquico porque, en efecto, como canta la liturgia, donde hay Caridad y amor, allí está Dios. Tengamos en cuenta, no obstante, que la Caridad, además de afectiva,  ha de ser operativa. No podemos mantener a todo un pueblo a base de limosnas. Eso sería fomentar la holgazanería: hoy le damos de comer al hambriento y vestimos al desnudo, pero mañana le facilitamos una caña y le enseñamos a pescar. La pobreza ,en todas sus manifestaciones, hemos de tratar de erradicarla y no de perpetuarla.
La Iglesia Católica por medio de su organización humanitaria denominada Cáritas, fundada en la ciudad alemana de Friburgo, en el año 1897, realiza por medio de su personal voluntario una de las mayores labores a nivel mundial en favor de los pobres, la exclusión social, la intolerancia y la discriminación. Recuerdo a este respecto que la recaudación de esta Institución en España ha sido de 250 millones de euros el pasado año, resultado de las colectas efectuadas entre los pocos que asisten a Misa los primeros domingos de cada mes , y los menos (el 34% de los declarantes ) que ponen la "cruz" en el correspondiente impreso de la declaración de la renta.  Pero aún así tan meritoria y gigantesca labor no goza del agrado de toda la comunidad y menos de los seculares enemigos de la Iglesia que no dejan de censurar la propiedad de sus muchos tesoros artísticos acumulados a lo largo de los siglos sin reparar, por ignorancia o mala fe, en los de las demás religiones, y sin considerar que su verdadera e infinita riqueza, por sobrenatural,  se halla en los Sacramentos que custodia y dispensa.
A todos esos detractores es obligado recordarles que tales tesoros, que tanto codician, son obra de la desinteresada donación de millones de personas durante veintiún siglos de cristianismo. ¿ Alguien conoce la factura que pasó Miguel Angel  por decorar el techo de la Capilla Sixtina o tallar La Piedad o El David ? Y más recientemente, ¿ cuánto ha percibido el arquitecto Don Antonio Gaudí por el diseño y todos sus desvelos en el inicio del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia de Barcelona, gigantesca obra inacabada y a cuyas periódicas cuestaciones hemos tenido el honor de contribuir millones de católicos ?
Pero todavía no cesa ahí la ignominia puesto que aquellos difamadores también reclaman, y cada vez con más insistencia, que todos los templos y edificaciones religiosas católicas abonen el correspondiente impuesto de bienes inmuebles del que están exentos, por ejemplo, los museos. ¿Cómo es posible que nadie les recuerde  a estos iconoclastas que, después de los Estados Unidos, España es la segunda potencia turística del globo , precisamente, por su carácter de inmenso relicario que guarda más tesoros religiosos, artísticos y culturales que todas las demás naciones del mundo juntas ?
El emperador romano Valeriano ordenó fuese asado en una parrilla el diácono Lorenzo, oriundo de Huesca, sintiéndose burlado cuando, tras requerirle le entregase los tesoros que guardaba, éste le mostró una multitud de mendigos, lisiados y viudas, que durante tres días recogió por toda la ciudad.
Considero, no obstante,  no hemos de  confundir entre el honor que debemos tributar al Señor y la atención a los pobres que son, como bien nos enseñó el mártir San Lorenzo, uno de los tesoros  de la Iglesia. El amar a Dios sobre todas las cosas  exige no sólo ponerlo en la cumbre de todas las actividades humanas en el orden interior, sino en colocar su Santuario en el lugar preferente de todos los templos,- ¡ en el altar mayor !-, para que  todos los fieles le distingan y le adoren. No es de recibo se le relegue a una capilla lateral bajo no sé que pretextos. Y esto, lo diga quien lo diga sobre la tierra. Sirvan desde aquí mis pobres palabras como humildísimo acto de desagravio al Santísimo Sacramento presente en todos los sagrarios del mundo.
Y apropósito, ¿ quién fue el inventor de la celebración de la Santa Misa de espaldas al santuario ? No puede ser correcto, ni aun ocultándolo pudorosamente tras un decorado tríptico. ¡ Dios está aquí !, canta la Liturgia, y ni las paredes del Sagrario ni un grueso muro de hormigón bastarían para ocultarle.
En el Evangelio encontramos muestras irrefutables de cómo Jesucristo jamás desdeñó la riqueza ni repudió a los que en ella vivían. Rico era aquel joven a quien invitó a seguirle como discípulo y que, con tristeza, rehusó tan honroso ofrecimiento ante la previa condición de liberarse de todos sus bienes en favor de los pobres; ricos eran los amigos de Betania donde María, una de las mujeres de la casa, derramó sobre sus pies una libra de ungüento de nardo que el traidor Judas valoró en trescientos denarios equivalente al sueldo anual de un jornalero; ricos eran los dueños de la sala -grande y aderezada- donde se celebró la Ultima Cena y Primera Misa de las que, en adelante, habrían de sucederse sin solución de continuidad hasta la consumación de los siglos; ricas eran las ropas -parte inseparable de los ornamentos con las que el Sumo y Eterno Sacerdote se revistió para aquella solemne celebración- , y que la soldadesca se repartió, y la túnica sobre la que echaron suertes, tejida, sin duda, por las purísimas manos de su Santísima Madre; y rico, por último, era José de Arimatea, propietario del sepulcro donde fue depositado el cuerpo del Señor tras haberlo envuelto en la Sábana Santa que él mismo también aportó.